EL REGRESO….
México, ha sido un país del cual se habla en el
plano internacional en más de un sentido; ya que ha pasado de ser una Colonia
Española a una nación independiente pero llena de problemas y carencias, con
conflictos internos que trajeron como consecuencia la perdida de la mitad del
territorio… una posterior guerra civil de más de 10 años trajo a relucir que de
alguna manera se podían dirimir las diferencias entre los connacionales más
tarde una revolución armada que si bien al principio tenía el fin y el objetivo
de derrocar a un “tirano” General que se había perpetuado en el poder por más
de 30 años, sin embargo en el juego de las mentiras y traiciones en este país
permitieron que el ideal se perdiera.
Así pues el tiempo pasa y aquella revolución
trajo una nueva manera de elegir a un presidente, nos trajo una nueva hegemonía
y un nuevo sistema político que en el mundo jamás se vio (con la excepción del
caso Soviético), por qué hablar de nuevo sobre la “dictadura perfecta” como la
llamo Mario Vargas Llosa, si ya se ha hablado todo o reflexionado solo el hecho
de que de nuevo el país en este clima de convulsión socio-económica y política
nos pone a pensar acerca del simple y llano hecho de preguntar
¿ERA MEJOR ANTES? ¿SON LOS MISMOS PERO CON
DIFERENTE NOMBRE?
O
¿EL ARRIBO DE UN PRESIDENTE IGNORANTE Y
ARROGANTE A LOS PINOS?
En el año 2012 México vivió un cambio de
gobierno no muy diferente a los anteriores, es decir la lucha entre partidos y
candidatos fue álgida e intensa, teníamos todos los elementos de cada 6 años e
incluso la ya tan esperada huida del presidente en turno de quien se habla no
por su extraordinario manejo del país en todos (o casi) los ámbitos de su
gobierno ya que la llamada guerra contra el narcotráfico había dejado más de
50,000 muertos en menos de 6 años, el llamado “presidente del empleo”
dejaba a su paso una estela de más del 15% de desempleo al final de su
administración y si bien las oportunidades de crecimiento a nivel económico no
eran las mejores en el 2007 –primer año de Felipe Calderón- en el 2012 gracias
a los conflictos internos y la mal llevada guerra
contra el narcotráfico, las inversiones y los capitales se fueron disipando
en el horizonte, así pues el ambiente del país y el interés en dicha justa
electoral era un tema que no se podía pasar por alto, de nuevo el destino de
los próximos 6 años estaba en juego como si de un campeonato se tratara, como
si de un título nobiliario se tratara…. El futuro de la nación era puesto en la
balanza y no solo es hablar de lo que paso ya que se puede hablar de elecciones
en el pasado donde el partido hegemónico llamado: Partido Revolucionario Institucional ganaba todo el llamado carro completo en las elecciones, es decir tenía el control
completo del país, a este proceso de 12 años en lo personal lo he denominado
“la nueva década perdida”, la razón es la desaceleración de la economía de una
manera drástica, además de una falta de objetivos en los gobiernos que
siguieron a la caída del PRI en el año 2000. El término del sexenio de Ernesto
Zedillo nos dejaba con un sabor económico “dulce” ya que los indicadores eran buenos
(así también en la política y el ámbito social) y con la llegada del PAN y
Vicente Fox se esperaba que las cosas si no cambiaban por lo menos mejoraran
drásticamente, pero paso todo lo contrario, ya que al año 2006 cuando su
gobierno terminaba la situación socio-económica no era de un cambio positivo ni
siquiera poder compararlo con el año 2000. En cuanto al ámbito electoral, se
dio el ascenso del llamado “presidente del empleo” quien prometía un incremento
en la tasa de ocupación, paso a tener una prioridad totalmente diferente a la
de buscar y generar empleos para los Mexicanos esto era la llamada guerra
contra el narcotráfico, la economía de mercado fue en decremento y a
los que les prometió empleo solo dio guerra y muertes en menos de 5 años,
aunado al hecho que en el 2009 llegaría una plaga de influenza que desestabilizaría
al país entero, la actividad estuvo detenida no había más que un panorama de
desolación y tristeza así que para el final del sexenio, México estaba
dispuesto a sacar al partido blanquiazul de los pinos, pero no traer de vuelta
al dictador anterior y traer una nueva opción; sin embargo la maquinaria del
PRI había mejorado sus armas desde aquel mítico año 2000 y un nuevo rostro
estaba listo para apuntarse el logro definitivo: Llegar a los pinos, así pues
el candidato Enrique Peña-Nieto junto a una campaña mediática que lo apuntaba
como un hombre que podía resolver los problemas que dejaba la administración
Calderonista…
Sin embargo, Enrique Peña-Nieto ha venido a
destacarse como el nuevo rostro del PRI, no porque haya logros políticos o
económicos, mucho menos sociales si no porque regreso el viejo aparato político
que se supone tuvo un final hace ya casi 15 años, y como si de una mala secuela
de un película se tratara, el PRI regreso hegemónico el 2 de julio del 2012,
echando atrás un largo proceso democrático que costó mucho esfuerzo, incluso
vidas. Desde ese día la confianza en las instituciones ha venido en decremento
cada vez más evidente, y las bases del país se están viniendo abajo, es el fin
del año 2014 y con todo lo ya dicho hasta el hartazgo en muchos lados los
mexicanos ya estamos hartos, cansados y si se puede decir hasta la madre, de
estos gobiernos y un sentimiento de culpa por no poder hacer gran cosa.
